Soy Rocío Higuera

Mis opciones, terminando el bachillerato en el Colegio La Concepción, Terrazas del Club Hípico, para formarme como profesional eran Psicología o Periodismo. No tenía claro si debía seguir el camino que me mostró mi madre, quien además de ser educadora, también estudió y ejerció la Comunicación Social, o lanzarme a la aventura de explorar los misteriosos senderos de la mente.

De haber sabido entonces que el periodismo es también una manera muy audaz de adentrarse en la psiquis, las emociones y las historias humanas, la indecisión probablemente no habría ocupado tantas horas de mi tiempo.

Mi papá es militar retirado, de la vieja escuela, apegado a inquebrantables valores democráticos, absolutamente espiritual y poeta por afición. Mi madre, a quién perdí en el año 1999, una mujer encantadora y brillante, con dos carreras universitarias, bilingüe, extrovertida, extremadamente carismática, quien perdió la batalla contra una enfermedad dura, y muchas veces incomprendida, la depresión.

Muchos de mis juegos de niña transcurrieron con un grabador de casete de mi mamá, con el cual emulaba ser reportera ante algún suceso inesperado.

Mi segundo nombre, místico, para complacer a mi padre: Vishnú. Mis aficiones, leer, crear, tengo una marca de franelas llamada @ragazzaparanoicashop y últimamente me he dado la licencia de coquetear con la moda, incursionando en este apasionante mundo como empresaria. Mi orgullo, ser caraqueña y periodista, terca y residente.
Me gradué en la Universidad Santa María de Comunicadora Social, mención Audiovisual en el año 2008. Es curioso porque inicialmente yo quería escribir, pero mis intereses comenzaron a cambiar a partir del tercer semestre de la carrera, cuando un amigo con quien solía cruzarme en los pasillos de la USM me preguntó “¿te gustaría hacer tu pasantía ahora mismo en Unión Radio junto a Érika de la Vega y Luis Chataing?”. Estaba claro que, aunque la pasantía (como exigencia académica) aún podía esperar, era una oportunidad de oro, nada despreciable, la cual acepté.

Fui asistente de producción de los programas Ni lo tuyo ni lo mío y Si lo pienso no lo digo, ambos transmitidos a través de La Mega 107.3 FM y conducidos por Érika y Luis, con la participación permanente de Miguel Arias.

Allí comenzó mi auténtico enamoramiento con este asunto tan encantador que es comunicar. Una pasantía no remunerada que debía durar seis meses, se prolongó durante un año y medio, por puro gusto. Hasta que me enteré de que en Globovisión, el único canal nacional que para entonces cumplía la promesa de 24 horas de información, estaban buscando una Operadora de VTR. Sin tener mucha idea de lo que eso era, me lancé a la aventura en el año 2006 y entré a la nómina del canal. Lo primero que descubrí fue que que ¨rodar el VTR¨ era un oficio medianamente técnico que sinceramente no me gustaba, pero continué, confiada cada día en que algo mejor llegaría para mí… Y los cambios comenzaron: trabajé como Generadora de Caracteres, manejé el Telepromter, monitoreé otras señales de televisión mientras elaboraba la bitácora de toda la programación del día, empecé a redactar notas pequeñas para las distintas rondas informativas, también -con las complicidad de Sheina Chang y Leopoldo Castillo- pude hacer micros sobre temas vinculados al acontecer político y económico del país, para el programa Aló Ciudadano. Hasta que, a mediados de 2007, me dieron la oportunidad que yo esperaba: ser productora de un espacio nuevo que se llamaría Sábado en la Noche, y se transmitiría en vivo de 10:00 PM a 12:00 AM cada fin de semana. No puedo negarles que !aquí sí se puso buena la cosa!

Mientras estaba a cargo de la producción, por solicitud de mis jefes y contra los designios de mi usual miedo escénico (casi siempre bien disimulado), comencé a aparecer frente a las cámaras. Hice una serie de micros de diseño nacional para el programa sabatino, llamada Hecho en Venezuela.

Produje y conduje la Sección de Espectáculos del Noticiario Estelar de Globovisión, liderado por los periodistas Gladys Rodríguez y Román Lozinski, durante seis años: redactaba las notas, cubría lo eventos, realizaba entrevistas, editaba el contenido y luego lo presentaba.

Tras la salida de la animadora Rebeca Moreno de Sábado en la Noche, programa en el que compartía con Melisa Rauseo y Sandra Villanueva, me invitaron a sumarme al staff de conductoras y una vez más dije sí. En ese espacio transcurrieron once maravillosos y entrañables años de mi vida; el primer año y medio como productora y los siguientes nueve, como ancla.

El domingo 20 de Agosto de 2017, tuve el honor de ser coanimadora, junto a la consentida de la televisión venezolana Maite Delgado, de la primera edición del certamen de belleza Miss Earth Venezuela, transmitido en directo por Globovisión, y en el cual salió airosa Ninoska Vásquez quien, un año más tarde, representó al país en Filipinas.

También tuve la suerte de volver a la radio, en la cual trabajé ad honorem como pasante, pero esta vez en calidad de Locutora, pertenecí durante poco más de seis años al circuito más importante de mi país: Unión Radio. Allí conduje varios espacios, entre ellos, un programa de opinión, diario en horario estelar, junto al reconocido periodista Alonso Moleiro. También lideré un programa en solitario llamado Agenda Onda, en el cual abordaba las novedades culturales, literarias, gastronómicas y artísticas del país. Y realicé los micros de rotación diaria 5 Minutos Espectaculares y Agenda Onda en Cápsulas.

La versatilidad de mi carrera me ha dejado grandes aprendizajes, y probablemente una de las satisfacciones profesionales que con mayor orgullo atesoro fue En Intimo. Un programa dominical, de entrevistas de personalidad, en el cual pude pasearme por invitados muy disímiles, aunque todos interesantes. Desde un cantante, pasando por un actor, un político, un economista, un humorista, un chef y hasta un deportista, fueron protagonistas de estos encuentros que pretendían desmontar durante una hora las engañosas luces de la palestra pública, para reencontrarnos en la candidez y honestidad de lo humano. Allí conversé con personajes como Gloria Trevi, José Feliciano, Armando Manzanero, María Alejandra Requena, Ismael Cala, El Puma José Luis Rodríguez, Ruddy Rodríguez, Omar Vizquel, Maite Delgado, Miguel Ángel Landa, y un larguísimo etcétera de gente virtuosa, muy fácil de admirar.

En 2017 me desincorporé de Globovisión, con la convicción de que la magia sucede fuera de la zona de confort. Hoy pienso que esta historia apenas comienza y me parece que tenía razón García Marquez al decir que tal vez la vida no fue como uno la vivió, sino como la recordamos para contarla. Al hacer este ejercicio de memoria para contarles un poco de la mía, me dan ganas de volver a decir: GRACIAS. A cada persona que me ayudó a subir un peldaño y a cada persona que me puso un obstáculo. Gracias a quienes me dieron el beneficio de la duda, una crítica constructiva, una corrección a tiempo y un golpe al ego, para no olvidar que la vida es un empezar constante, un reto interminable, es renovar el ciclo, una y otra vez.
Y algo me dijo que la mejor parte de mi biografía es la que aún estoy escribiendo… Para ustedes, con amor, seguiremos informando.